La Momia: La tumba del Emperador Dragón

Written by Juan Jose on 09/08/2008 – 0:30 -

“El que mucho abarca, poco aprieta.” Gran frase que bien podría haberla dicho cualquier cinéfilo o espectador ocasional que es preguntado a la salida del cine sobre el film que se proyectaba: la tercera entrega de la competencia de Indy; La Momia (3): La tumba del Emperador Dragón.

Y esque, si en una misma cinta que no llega a las dos horas, intentas exponer un guión con escenas de comedia romántica intercaladas en una base de acción, con pinceladas de cine épico y misticismo chino, sale un conglomerado espeso e infumable al cual le sobra la primera hora de metraje, y el resto sólo sirve para comerte unas palomitas sentado en blando.

Supongo que queda claro que, a mi juicio, la película es bastante mala. Y sino, lo recalco. Es bastante mala. Si tuviera que salvar algo, por obligación en el contrato, serían los efectos especiales en las batallas y demás parafernalia espectacular. Y eso que hasta ésto, que en una cinta de tales características y en los tiempos que corren es innegable la perfección, tambien cojea. Hay escenas que no se han currao’ nah, hablando en plata.

Algunos pensarán que exagero, que es como las otras dos anteriores. Que no esperemos más… No estoy para nada de acuerdo, y para muestra, un botón: Un Yeti le da una patada a un soldado chino que cae encima de una estructura con forma de arco, mientras otro Yeti se alegra y vitorea al primero por el “touchdown” conseguido. ¿No es suficiente? Hay muchas cosas más. Pero si las contara, os destriparía la película si alguno de los que me lee no la ha visto. Pero las hay, lo juro.

Rick O’Connel (Brendan Fraser) y Evelyn (Maria Bello) disfrutan de su pre-jubilación anticipada con una vida burguesa y sobrecargada, en la que él se dedica a intentar aprender algún hobbie como pueda ser la pesca, y ella se lucra escribiendo libros sobre las historias del otrora “otro Indy” que deslumbraba en La Momia original. Mientras tanto, su hijo Álex (Luke Ford), descubre la tumba de un antiguo emperador, Han (Jet-Li), que en su día dominó gran parte de Asia con su ejército de fieles seguidores. Todo ésto, bajo la coartada de que está estudiando en la universidad. La presentación de su hallazgo, en Shangai. El hermano de Evelyn, hace vida de lujos y placeres en Shangai. Y el gobierno encarga la misión de transportar una valiosa pieza de antiguedad a los O’Connel a... sí, Shangai, bendita coincidencia. Todo ésto, aderezado con gags de comedia romántica en los que Brendan Fraser se limita a poner caras raras intentando hacer creer que sí que es gracioso, mientras Maria Bello se carga a su álter ego de los matices y detalles que su predecesora Rachel Weisz tardó dos películas en perfeccionar.

Por supuesto, se encargarán de revivir, perseguir, pelear y comentar de forma ocurrente, incluso todo a la vez, con la nueva momia, ésta vez en estado de petifricación por una antigua maldición que una bruja le lanzó por matar a su amado.

Jet-Li, se limita a hacer su papel de tirano, inexpresivamente letal como siempre, y así podemos seguir con la mayoría de un reparto que ciertamente poco interesa en una historia donde los fuegos de artificio podrían ser la única motivación válida para intentar ver. Y ni por esas.

La tercera de la momia, es el reflejo claro de la decadencia de Hollywood: Agotamiento de ideas, que conlleva a una continuación hasta la extenuación de sagas que no merecen morir así. Remakes de películas míticas en las que simplemente, cambiamos la tecnología, y cambiamos el guión lo justo como para que la gente se cabree.

2 horas que os podéis ahorrar, por lo menos desde mi punto de vista.

El aragonés Errante

PD: Odio los trailers.

Subscribe to my RSS feed