The Dark Knight

Written by Juan Jose on 02/09/2008 – 6:36 -

The Dark Knight (El caballero Oscuro aquí) es la primera película de Batman en la que no aparece el susodicho superhéroe en el título. Primero, porque no es “otra película vacía y palomitera de superhéroes”. Y segundo, y ésto es más subjetivo, porque la película no es sólo Batman.

Cristopher Nolan vuelve con su idea de revitalizar la saga de un superhéroe que había caido en la desgracia más absoluta. Hasta cuatro cintas en las que podemos encontrar al justicieron enmascarado, dos dirigidas por Tim Burton, y dos por Joel Schumacher.

Las de Burton, muy de su estilo, seguían la pauta de los comics, con personajes colorídos, una ciudad de Gotham muy gótica… mientras que Schumacher directamente reventó al personaje con unos trajes esperpénticos, unos enemigos de risa y unas interpretaciones pésimas.

Nolan, decidió revivir y honrar homenaje a uno de los personajes de comics más queridos. Para ello, con Batman Begins, nos situaba ya en lo que sería su saga. Mucho más profunda, más oscura, y lleno de matices y dilemas morales. Como Batman siempre se mostró de un tiempo a esta parte.

Con los personajes ya asentados, una carta, un comodín o Joker en la escena final de la cinta nos introducía lo que sería su secuela. El encontronazo entre Batman, y el Joker, némesis por excelencia y uno de los villanos más queridos en el universo DC, y en el mundo del comic.

Respaldado por un reparto de lujo, mantenía a un Christian Bale en ebullición, prescindía de la sosa Katie Holmes para poner en su lugar a mi juicio a una normalita Maggie Gyllenhaal, y seguía con unos titánicos Gary Oldman, Morgan Freeman y el gran Michael Caine. Y para el nuevo personaje principal, se anunciaba la participación de Heath Ledger. Nominado a los Bafta, Globos de Oro y los Oscars por su papelón en Brokeback mountain, era una elección curiosa.

Jack Nicholson se oponía en rotundo, declarando que debería de volver a ser él el nuevo Joker, y que nadie le había pedido ni consejo ni permiso. El histriónico actor, padecía de envidia, de la mala, ante la imposibilidad de volver al estrellato con su creación más famosa.

En dos horas y media de película, tenemos una cinta de mafias. Película policiaca, de serie negra, con tintes épicos por la presencia de dos titanes protagonistas.

Batman, como el salvador de la oscuridad, se enfrenta a los miedos de sobrepasar la línea que separa la legalidad del justiciero. Una dualidad moral patente en cada decisión, y que marca claramente la línea argumental de su personaje. Sin el lastre de tener que presentar a nadie, el director se lucra con la profundidad en las lineas de diálogo, relegando la acción a un plano coprotagonista (que no secundario) de la cinta.

Sin embargo, Batman no es el protagonista. Desde todo punto, se puede afirmar que las dos horas y media frenéticas de El caballero Oscuro pertenecen al Joker.

Heath Ledger declaró que para éste papel, se encerró un mes en una habitación de hotel con maquillajes, un diario, y los comics de Batman que serían referencia para moldear su Joker. Tras ello, reconoció tambien que dicha preparación le dejó algo “tocado”, y padecía de insomnio. Las malas lenguas hablan de que el personaje le corrompió hasta el suicidio.

Sin embargo, yo hablaré del Joker. Porque Ledger no interpreta al Joker. Es el puto Joker. Un villano atormentado, perturbado y perturbador. Un Joker loco, rabioso, anárquico y sádico. Algo masoquista, y valedor de los medios para un fin. No busca dinero, no busca fama, como se dice en el mismo film, sólo es un hombre que disfruta viendo arder al mundo.

Tanto Nolan como los guionistas, y el propio Ledger, querían un Joker genuino. Cada palabra del diálogo, cada gesto, cada secuencia, cada plano, está mimado concienzudamente para recrear a un Joker que no se nos cuenta de donde viene. Ni a donde va. Pero captamos la esencia de su personaje. Como en los comics, es una fuerza de la naturaleza, el caos por el caos, y la sombra de Batman. Él lo completa, y viceversa. Una pareja de baile condenada a soportarse de por vida.

Sin embargo, tambien tenemos a un Aaron Eckart que toda crítica relega a un segundo plano en su papel como Harvey “Dos-Caras” Dent. Quizá no sea muy ceñido a comic tanto su origen como su trama, pero desde luego, el actor consigue cautivarnos con su sentido de la justicia y su “doble” elección para todo. Para mí, aunque no llega al nivel del Joker, es un muy buen complemento.

La trama, aunque enrevesada en su ejecución, nos trae una historia simple pero completa: Batman (Christian Bale) ha de seguir enfrentandose a las masas de delincuentes que azota Gotham. A ésto hay que sumar que Maroni se ha hecho con el control de las mafias, y afloran los imitadores de Batman que deciden actuar por su cuenta. Y si no fuera poco, aparece el Joker dispuesto a martirizar hasta enloquecer al mundo. Gordon (Gary Oldman) tendrá que aliarse con Batman y Harvey Dent, fiscal del distrito, para intentar poner fin a todo ésto, pero con el Joker de por medio, no será nada facil, ni para él, ni para todos los demás, incluida Rachel (Maggie Gyllenhaal).

Con un inicio de cinta a lo “Heat” (atraco a banco incluido) y un villano inspirado en “La naranja Mecánica”, la película nos mece en sus dos horas y media que, espero, en el DVD alarguen con escenas extras. Puesto que en los trailers, se puede ver alguna imagen que no aparece en el film. Eso sí, con lo que hay, tampoco hace falta más para saciar la sed. De momento.

Por último, una gran película no lo sería sin una gran BSO. Y Hans Zimmer firma una banda sonora de escándalo. No os voy a descubrir a Zimmer, pero para quien no le suene, le diré simplemente esto: Gladiator y Piratas del Caribe. Introduciendo un terco pitido in crescendo en los planos tensos con su tema Why so Serious? claramente en referencia al Joker, consigue no desentonar, y lo que es mejor, tensar aun más la cuerda en las escenas ya de por sí tensas. Una BSO limpia, oscura, gótica, sublime, acorde con una cinta de éste calibre. Como en Batman Begins, vuelve a convencer.

Aclamada por muchos, y quizá algo excesiva en el marketing que nos hacía estar algo escépticos (A mucho ruido…) y que, para mí, es una de las películas del año. Y sí, soy de los que piden, reclaman, ruegan y solcitan el famoso Oscar póstumo para Heath Ledger. A falta de ver lo que viene en actores secundarios y de reparto, me aventuro a decir que puso el liston alto. Muy alto.

PD: Al cierre de éste articulo, nos encontramos con que es la segunda película en toda la historia en superar los 500 millones de recaudación, intentando alcanzar a Titanic. Cuando el río suena…

Y de regalo, si habéis llegado hasta aquí, el tema Why so Serious? de la BSO de esta obra de arte, de otro genio: Hans Zimmer. Un temazo tenso y oscuro.

PD 2: Y al que le interese, le dejo estos tres clips de la película, aviso de que son DE LA PELÍCULA, eso si, en VO. Realmente el doblaja al español es de los mejores que he visto, pero viendo estos fragmentos, tengo ganas de hincarle el diente al DVD para verla en VO íntegramente… Hasta aquí de Batman, que ya vale. Se nota que me ha gustado… ¿No?


(Qué grande es el truco de magia del Joker…)

El aragonés Errante

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